
Aquello que hace a un gran poeta no es lo que nos dice con palabras, sino su capacidad de conducir nuestra intuición hacia lugares nunca antes conocidos por nosotros, insospechados. La sencillez y la profundidad en este poema de Lorca son una buena muestra de su extraordinaria capacidad para conducir nuestra intuición hacia una realidad a la vez rotunda y evanescente. No deja de sorprenderme la facilidad que tuvo este hombre para conseguir unos niveles de profundidad brutales usando solo palabras sencillísimas.
El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero
nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño.
El tiempo va sobre el sueño
hundido hasta los cabellos.
Ayer y mañana comen
oscuras flores de duelo.
El sueño va sobre el tiempo…
Sobre la misma columna
abrazados sueño y tiempo
cruza el gemido del niño
la lengua rota del viejo.
El sueño va sobre el tiempo…
Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento.
El sueño va sobre el tiempo…