
Orba, el pueblo donde nací, está en la provincia de Alicante. De toda la vida, como la comarca entera, había sido de secano. Pero un día alguien pensó en buscar el agua en el subsuleo, y ¡allí estaba, a mares! Resulta que la orografía del valle en el que se encuentran media docena de pueblos pequeños, forma una especie de embudo que da al mar. Y las lluvias de ese ’saliente’ geográfico alicantino son muy copiosas – por alguna razón – en otoño. El subsuelo está lleno de cavernas que son depósitos naturales de un agua que va filtrando poco a poco. Los ricos acuíferos convirtieron el paisaje reseco de mi infancia en un auténtico vergel que alegra la vida.
Como no puedo ir tan amenudo como quisiera intento repescar algo de allí que consiga teletransportarme, y lo que suelo hacer es esto:
ARROZ AL HORNO – ORBA – ALICANTE
Ingredientes:
PARA EL CALDO :
- 400 gm. de costilla de cerdo fresca, cortada a trozos
- 400 gm., dos cuartos traseros de pollo de granja, a trozos
- media cabeza de ajos (o una entera, según gustos)
- sal
- 300 gm. de garbanzos de Salamanca (previamente remojados, una noche)
PARA EL SOFRITO:
- dos tomates medianos cortados por la mitad
- una buena morcilla de cebolla (o dos, según gustos y tamaño; cuidado con la especia que lleve la morcilla, si es fuerte, puede malograr el plato)
- media cabeza de ajos (según gustos, es opcional)
OTROS
- arroz (una taza mediana de café colmada, por persona; si se quiere repetir, taza y media por persona)
- limón (cuatro cuartos)
- azafrán o colorante alimentario
ELABORACIÓN
- Introducimos el recipiente que usaremos en el horno eléctrico – 180 grados – y lo dejamos que absorba el calor. Eso permitirá que la cocción del plato, en su momento, arranque en caliente. Si no están calientes previamente el horno y la cazuela, el arroz se pasará. La fuente ovalada de vidrio Pyrex va bien, porque permite ver el fondo con el resto de agua, al final de la cocción.
- Se vierten en la olla exprés todos los ingredientes del caldo. Salar. Se deja cocer unos 15-20 minutos. Cantidad de agua: que cubra los ingredientes.
- Sofreímos en una sartén, aparte, los tomates, el ajo y la morcilla (hay que pincharla con un tenedor, para que no se abra con el calor). En el sofrito, la cantidad de aceite es importante, hay tener en cuenta que el tomate puede soltar agua, de modo que es aconsejable usar tomates medianos, y si se desea, primero se fríe la morcilla y el ajo y luego se añaden los tomates. La idea es que el ajo, el tomate y la morcilla se vayan friendo lentamente, sin que el ajo se tueste.
- Una vez sofrita la mezcla, vertemos el arroz sobre ella, apagamos el fuego y le damos vuelta con cuidado. Tapamos la sartén y dejamos reposar. El arroz toma el primer sabor – más fuerte – del sofrito.
- Retiramos la fuente del horno (ojo, es fácil quemarse) y vertemos sobre ella los ingredientes que contiene el caldo: los garbanzos, el pollo y la costilla (no el caldo, que va al final)
- A continuación situamos los cuatro trozos de tomate y las morcillas en el fondo del recipiente, junto a las carnes, y luego echamos el arroz que nos ha quedado en la sartén.
- Añadimos el caldo. Hay que tener en cuenta que la proporción de agua-arroz es siempre de dos por una, es decir, el volumen de arroz que hayamos usado debe estar previamente medido y usaremos siempre el doble justo de agua que de arroz (para el arroz bomba, un poco más de agua). El sabor del arroz se suaviza, se afina con el caldo.
- Añadimos el colorante o el azafrán, probamos, rectificamos de sal e introducimos todo en el horno.
- Dependerá de la retención del calor de cada horno, pero normalmente la cocción del plato tarda entre los 30 y 40 minutos. Es importante controlar, pasada media hora, el estado del arroz. Si notamos que está bastante crudo, se puede ‘bautizar’ vertiendo medio vaso de agua bien caliente. Cuidado con el exceso de agua; el ajo demasiado frito, la morcilla muy especiada y el exceso de agua son los enemigos de este plato.
- Pasado el tiempo de cocción, se retira el recipiente del horno y se cubre con un paño limpio. Se deja reposar unos cinco minutos. Luego se retira el paño: el arroz toma aire, el resto de agua se evapora y si se ha hecho bien, el grano se separa y queda suelto.
- Una vez servido dejar que el arroz se airee, algunas veces puede parecer apelmazado en el plato, pero en un minuto se suelta el grano. Añadir unas gotas de limón (no demasiado, puede amargar)
- Una variante de este arroz, el arroz con costra, se hace en la zona de Elche. Sencillamente, al retirar el arroz del horno se añade una docena de huevos batidos. Con el calor del arroz el huevo cuaja.
COMENTARIO:
– Al igual que ocurre con la tortilla de patatas este plato nunca sale – ni sabe – exactamente igual. Si se respetan las cantidades, las proporciones de agua y la cocción, siempre sale bueno. Pero es una receta bastante frágil cuando ‘nos pasamos’ con algo. Por lo demás, con un poco de práctica, se hace solo.