PENTATÓNICAS – BLUES
El blues es una forma musical por si misma que está más allá de lo que ahora entendemos por un estilo. La combinación de elementos que provienen de la tradición africana más el instrumento y la formalización occidental del lenguaje acabarán dando lugar con el tiempo a los doce compases con acordes de dominante, conocidos por todos.
En el origen mismo del blues está el canto, la voz: es el primer vehículo de la expresión del género. Las raíces mismas del blues son cantadas porque los esclavos africanos llevaron consigo un buen repertorio de melodías asociadas a su forma de vivir: en el trabajo, el ritual o la vida cotidiana, muchas tareas tenían ‘su propio canto’.
La escala musical usada en el blues es pentafónica, casi siempre pentatónica. La razón es clara, los instrumentos africanos, en su origen, permitían una notable aproximación a los cinco sonidos que pueden extraerse de una flauta rudimentaria. Nuestros semitonos de la escala mayor – de Mi a Fa y de Si a Do – no son fáciles de conseguir en una flauta primitiva a no ser que se tengan los conocimientos teóricos y técnicos suficientes como para forzar vibraciones de columnas de aire bien calculadas. De ahí que la escala pentatónica de los ancestros del blues solo contuviera cinco notas: Do, Re, Mi, Sol, La.
Uno de los elementos musicales más curiosos del blues – y también uno de los más característicos – es el uso indiscriminado de la tercera (tanto mayor como menor) sobre el acorde mayor. En la armonía ‘no negra’, occidental, debe existir una concordancia entre la calidad de las terceras melódicas y armónicas. Si la tercera del acorde es menor, la tercera de la melodía deberá serlo; y lo mismo si las terceras son mayores. No en el blues.
En las grabaciones de los clásicos del blues cantado (Skip James, Howling Wolf, etc.) podemos observar una y otra vez ese rasgo característico en el uso de las terceras. La frase musical que usa las terceras arranca desde la tercera menor y mediante un glissando es forzada a tercera mayor. Los instrumentos que pueden emular ese glissando – armónica, guitarra, saxo, etc. – lo incorporarán enseguida al fraseo como el elemento que permite la identificación inmediata del género. Ese movimiento de b3 a 3, solo es posible sobre calidades mayores del acorde; sobre el acorde menor es inviable armónicamente.
Otro de los elementos característicos de la escala de blues es el intérvalo de séptima menor, b7. Sobre un acorde mayor genera un tritono con la tercera mayor (3-b7, Mi-Sib). Si a una escala pentatónica menor le añadimos la quinta bemol como nota de paso (la blue note), de nuevo dispondremos de otro tritono, el intérvalo 1-b5. El tritono acabará siendo importantísimo con el tiempo, ya que va a ser absorbido por el jazz y utilizado, además, como uno de los elementos armónicos y melódicos fundamentales para su desarrollo.
El pentatonismo, el uso no lineal de las calidades de las terceras, el tritono y la estructura modular de doce compases son los cuatro rasgos musicales importantes del blues. Lo son porque definen musicalmente el estilo, pero también porque gracias al fuerte impacto del blues sobre otras corrientes musicales, prácticamente toda la música popular occidental de la segunda mitad del siglo XX se verá influida por esos cuatro elementos.
El uso de las pentatónicas en las músicas étnicas – occidentales y orientales – relaciona fuertemente la tónica de la escala con la del acorde del momento. Es la razón por la cual las melodías tratadas de este modo se vuelven predecibles: la atención del oyente se fatiga con más facilidad. Gracias a la flexibilidad en el modo de concebirlas, a las variables combinatorias que se pueden aplicar sobre una misma escala fuente, el repertorio pentatónico de la música occidental se fue enriqueciendo a medida que transcurría el siglo XX, en buena parte por causa de la evolución del lenguaje del jazz y del rock. Coltrane y Hendrix (por citar solo dos tremendos solistas pentatónicos) innovaron en el lenguaje de los cinco sonidos aplicado a sus respectivos instrumentos.
ESCALAS RELACIONADAS
Hay muchas formas de aproximarse al acorde de dominante desde una escala determinada. Las pentatónicas son muy utilizadas en el blues y el rock, siendo lo más corriente relacionarlas con la tónica del acorde del momento, aunque hay también otras muchas formas derivadas. Es importante tener en cuenta que las pentatónicas menores son también usadas para el acorde mayor, y aunque esto pueda producir una fuerte sensación de disonancia la habilidad del solista será en último extremo la responsable de dar el sentido final a la frase. En otros géneros es más fácil establecer la concordancia escala-acorde, pero en el blues, dependiendo de la escala que elijamos, se va a poner a prueba nuestra habilidad para musicalizar el solo, para resolver. Precisamente porque la relación entre los tres dominantes es extraña – en el esquema tónica-subdominante-dominante concuerdan las tónicas, pero no las calidades del acorde – surgen muchas posibilidades por lo que se refiere al uso y combinación de intervalos melódicos. De aquí que toda la escuela del blues más moderno utilice escalas no pentatónicas en el solo. Unas cuantas opciones, frecuentes, de relación escala-acorde sobre estructura de dominante.
SOBRE ESCALA
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C7 – Pentatónica mayor
C7 – Pentatónica menor
C7 – Blues menor
C7 – Blues menor 6
C7 – Blues mayor
C7 – Mixolidia
C7 – Lidia dominante
C7 – Alterada
