rafazaragoza.com rafazaragoza.com

MATEMÚSICO

30/08/2008

BACH HARPSIC LUTE

Clavecin_flamand.jpg

Gabriel Fauré: Pelleas et Melisande – Boston Simphony Orquetra – Dir: Seiji Ozawa –
Igor Stravinsky: Le Scare du Printemps – Pétrouchka – L’oisseau de feu – Pulcinella –
Paul Hindemith: Complete wind concerts –
J S Bach: Music for Lute – Harpsichord

He estado escuchando estos cuatro discos durante el último mes y medio. Todos musicazos, estos cuatro compositores se acercan a la expresión musical de formas totalmente distintas. Fauré es delicado y extremadamente respetuoso con la fragilidad de la música; Stravinsky no se consiente un momento de indecisión, de duda, y todo cuanto compone ha de estar bien definido, sin un resquicio que pudiera diluir la intuición del oyente; a Hindemith he de acabar de asimilarlo del todo, pero estos conciertos de viento contienen un sentido armónico muy poderoso, un equilibrio y una finura en el gusto que me ‘amarran’ (y entonces ya no puedo pensar).
El cuarto disco, ‘Música para laúd y harpsichord’ me ha llenado. Cada vez estoy más convencido de que hay una música perfecta para un momento, de reloj, vital u ocasional. Bach fue capaz de mostrar – y demostrar – que existe un lugar compartido en el que conviven la intuición musical y la intuición matemática. A mi entender nadie ha conseguido explorar ese territorio como él. Es un matemúsico. El tesoro de la música es la evocación, la capacidad de vivir y hacer nuestros espacios interiores que ni siquiera sabíamos que estaban ahí. Hay muchas calidades de evocación, como hay también muchas formas lógicas, pero desde mi punto de vista ninguna combinación de lógica y evocación puede acercarse a la conseguida por Bach. Es sólido pero no rígido, cerrado pero no previsible, coherente pero no dogmático, etc. Cada vez que oigo decir: “Números cantan”, lo pienso de forma literal. Eso es Bach.

EL ESPÍRITU DE LA FIESTA

21/08/2008

PZA RIUS FES GRACIA 08

Mientras van llegando los músicos al escenario, el técnico de sonido llena la atmósfera de la plaza con swing orquestal: éxitos conocidos por todos, pensados y arreglados en su día para el baile. Es una música rítmica, clara, contenida, con un tratamiento amable. De forma espontánea las parejas van situándose frente al escenario mientras se dejan llevar por el ritmo. Tenemos fiestas en el barrio.
Llama la atención la disparidad de los bailarines: el señor mayor que conduce rítmicamente a su pareja, una joven que convierte el giro en vuelo circular de su falda; un hombre de mediana edad, tatuado, con gorra y pendiente que a golpe de brazo en alto arranca giros sincronizados de una muchacha elegante, discretamente vestida; dos niñas agarradas de la mano, los brazos estirados hacia adelante, sonrientes, intentan acomodarse torpemente al ritmo con una ingenuidad cautivadora; algunos parecen conocer de memoria la música que está sonando, son excelentes bailarines y transforman la estructura de la música en movimientos lógicos, suaves y seguros. Es como un pequeño milagro, aquello que una vez estuvo solo en la mente del compositor pasa a cobrar vida bajo la forma de movimiento ordenado. Y cada bailarín se expresa a su manera. El conjunto, unas veinticinco parejas, transmite una agradable sensación de masa suavemente mecida por una fuerza invisible, como de fondo marino en movimiento. El espíritu de la fiesta.

LA VIDA DE STANISLAW LEM

8/08/2008

PORTADA BIO LEM

Unos días de vacaciones y me llevo unas cuantas lecturas. Entre ellas, la que me ilusiona más, es la autobiografía de Stanislaw Lem, uno de mis escritores ‘no normales’ más queridos. Me cuesta mucho definirle, pero a través de sus lecturas descubrí a un personaje único, que dejaba que el lector dedujese su singular concepto de lo que es la condición humana: imaginación, sentido del humor, crítica feroz, finura en el análisis y ausencia absoluta de autocomplacencia literaria, algo que cada vez me cuesta más soportar.

PROVOCACION - LEM - FUNAMBULISTA

Además del libro anterior, he leído Provocación, una obra de Lem demoledora que analiza en profundidad las causas lógicas, coherentes, que pudieron provocar el horror del holocausto. Ninguna. Me ha dejado hecho polvo durante un par de días. Individual y colectivamente, los humanos podemos ser seres muy maleables: frágiles o extremadamente crueles. Incluso las dos cosas al mismo tiempo. Una faceta de Stanislaw Lem que no conocía y me ha dado que pensar, porque en su biografía – muy escueta a mi entender – no aparecen apenas referencias sobre los horrores de la guerra. En Provocación hay un dolor reconcentrado, antiguo y profundo, así que no extraña que su campo creativo fuese la literatura de evasión. Lem no comprende desde qué punto de vista pudo justificarse moralmente aquello y según he creído deducir, llevó consigo dos pesadas mochilas a lo largo de su vida: el propio holocausto y la arbitrariedad moral que pretendía justificarlo. No leas este libro durante las vacaciones.

CANALES – FRANCIA

7/08/2008

CANAL AGEN1.jpg

He tenido la oportunidad de hacer una travesía en barco por un tramo – entre los muchos posibles – de los canales franceses. A una velocidad punta de ocho quilómetros por hora, uno no tiene otra cosa en que pensar más que en ‘navegar por el centro’. Y luego están las exclusas, toda una técnica que tras unos días de práctica se acaba interiorizando. El tiempo, calmado y suave para nosotros, es un factor a tener en cuenta: cuidado con las lluvias en ‘la France’. Pero si acompaña, este es un viaje inolvidable, de los que quedan en la memoria para siempre. La naturaleza habla claro y fuerte, otra cosa bien distinta es si estamos demasiado atareados como para escucharla.