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LA RELATIVIDAD, POR EINSTEIN

19/02/2010

En esta antigua filmación Einstein explica de forma my sintética la idea central de la relatividad. ‘Materia y energía son  manifestaciones de un mismo fenómeno’, es decir que la materia y la energía son lo mismo (de ahí el signo = en la ecuación), bajo unas condiciones determinadas. En Hiroshima, un gramo de uranio pasó a ser energía.

He de confesar que me costó mucho entender el concepto. Y no porque la idea se me hiciera difícil de asimilar, sino porque frecuentemente verdad y realidad no son la misma cosa. Lo verdadero no significa necesariamente lo real. Mi problema estaba en la frontera que separa la realidad de la verdad. Hasta que un día me di cuenta de que la ecuación de Enstein era verdad porque era real, y también era real porque era verdad. A partir de entonces quedé atrapado por la potencia y profundidad que irradia esa ecuación. Poco después, en algún artículo, leí una frase que me impresionó: ‘La Relatividad de Einstein abrió las puertas del cielo y las del infierno‘. Me pareció una forma muy certera de definir las implicaciones , lo bueno y lo malo, que emergían de una visión enteramente distinta de… ¡todo!

El significado de las palabras es muy resbaladizo. Es verdad que nos ayudan a definir la idea, cuando no a cercarla para que la intuición de nuestro interlocutor haga el resto. Creo que debo haber leído el Tao unas cincuenta veces y ninguna de ellas me pareció el mismo libro, por esa razón pienso que es un libro vivo, llamado a perdurar en el tiempo. Una parte de mi forma de ser tiene que ver con el taoismo, con el intento de comprender el equilibrio que genera la dualidad. Pero últimanente ese edificio, que parece tan lógico, ha empezado a tambalerse por causa de dos palabras que, al menos yo, he usado con demasiada ligereza: opuesto y contrario. Además de los matices que opuesto y contrario puedan tener según el contexto, está claro que su significado más primario es muy distinto. Pero sí comparten una idea de fondo, la necesidad de la existencia de dos referentes. Y eso nos lleva de nuevo a la dualidad, porque contrario y distinto tienen su razón de ser en la dualidad. No voy a seguir por este camino porque la semántica no es lo mío. A lo que vamos…

Si yo no lo he entendido mal, la proeza intelectual de Einstein consistió en unificar conceptos que históricamente habíamos mantenido separados, aislados. Con la Relatividad, las parejas espacio-tiempo y materia-energía quedan definitivamente atadas, solidificadas en una sola cosa. Lo que antes era de naturaleza dual aparece ahora bajo la forma de bloque sólido.

Todos hemos usado alguna vez las comparaciones ‘esto es como el frío y el calor‘ o ‘ es como la luz y la sombra‘ y a fuerza de utilizarlas con tanta alegría hemos acabado construyendo una imagen mental falsa, como si frío y calor, luz y sombra tuviesen existencia por si mismos. Pero no es así. En el mundo real la luz si existe, la sombra no, porque la sombra es la ausencia de luz; del mismo modo, existe el calor pero no el frío, porque el frío no es otra cosa que ausencia de calor. No existen las estrellas que emitan frío y sombra. La dualidad aquí pierde el sentido, porque tanto en un caso como en otro solo exise una fuente de realidad, la luz y el calor. La singularidad física choca de frente con la dualdad mental.

En lenguaje coloquial, me sale decir que esto me tiene un poco mosqueado, la verdad. Porque a medida que he ido interesándome por los avances de la física moderna (auque soy un dominguero del tema, lo confieso), más y más intensamente veo que nos acercamos a la gran unificación. Entonces la dualidad se me queda como en segunda regional, ya que vendría a ser como el mecanismo necesario para que las cosas ‘pudieran ocurrir’. Pero a más aumentos, más sentido cobra  la unicidad, la singularidad del fenómeno complejo, del todo o como quiera llamarse. Hasta aquí he llegado a trompicones.

Y ahora resulta que los físicos están comenzando a hablar del Multiverso, es decir de la posibilidad de que existan tantos universos  como podamos imaginar. ¡Socorrooo!, ahora que creía haber entendido alguna cosa, ¿volvemos a empezar?, porque en el fondo ¿no es ésta la cosmología de las mitologías arcaicas? El mundo se apoya en un elefante, el elefante en una tortuga, ésta en otra tortuga y así hasta la eternidad.

Sigo interesado en el tema, pero confieso que ahora mismo estoy completamente perdido.

EL SENYOR EUSEBI

12/02/2010

El señor Eusebi es un personaje muy apreciado en el barrio. Se pasea por los bares y las terrazas ofreciendo sus dibujos a cambio de la voluntad. Está mayor, y seguramente a través de algún familiar nos ha llegado la ‘orden’ de no invitarle a fumar (a mucho estirar, un cruasán y una Fanta).

Parece claro que el señor Eusebi ha tenido una fuerte vinculación con el mundo del cine (aunque no sé exactamente cuál), ya que muchos de sus dibujos representan a actores de una época lejana, Groucho Marx, Charlot, Alan Ladd, Marilyn, etc…  Normalmente aparece cuando menos le esperas con la carpeta bajo el brazo y te dice: “Vols un dibuix. ¡En tinc de molt macos!” Si le invitas a sentarse en tu mesa puede hacer dos cosas, o bien te enseña su producción más reciente o puede que en un arranque de creatividad espontánea te proponga un retrato rápido. Cada cual que haga lo que le parezca mejor, pero llegado el caso yo recomiendo la segunda opción porque verle dibujando, en situación, es todo un espectáculo.

Lo primero que hace es preguntar el nombre, la edad y a veces el oficio. La última vez que me hizo un retrato llevaba los rotuladores y los bolígrafos en el bolsillo superior de la americana. Pero como había olvidado cubrirlos con el capuchón y los había guardado boca abajo – con la punta mirando al suelo – su americana lucía un par de cercos espléndidos, uno rojo y otro azul oscuro.

Toma una hoja, te mira un instante y comienza el espectáculo. Como atrapado por una especie de corriente invisible empieza a dibujar trazos con gesto decidido, un poco teatralizado. Y a medida que el dibujo va cobrando vida te preguntas: ‘¿Ese soy yo?’ Y no, la mayor parte de las veces no. Aunque hay que decir que en ocasiones sí consigue captar un aire, algo que parece estar en el modelo. Mientras tanto va alternando sorbos de Fanta con bocados del cruasán…, le caen las migajas sobre el dibujo, las espanta como si fueran moscas… y sigue con su tarea, reconcentrado como el  Giacometti del barrio. Al terminar entrega el dibujo con un gesto de satisfacción, como de orgullo por la obra acabada. En ese momento su convicción es inquebrantable y precisamente por eso, cautivadora.

CHARLOT EUGENI 2

Nuestro barrio está sufriendo cambios muy rápidamente. Las grandes marcas comienzan a invadir un territorio que hasta hace poco nos era próximo, amable (en el sentido literal, que merecía ser amado). Cerraron la ferretería ‘de cuento’ (uno podía encontrar allí los artilugios más insospechados), hace poco desapareció la papelería El Cisne (“no te gastes tanto dinero”, decían los dueños, ya mayores) y poco a poco van trepando las tiendas de diseño, calle arriba, en dirección a Lesseps.

Por alguna razón asocio al señor Eusebi con el cambio que estamos experimentando en el barrio. Me resisto a pensar en el día que no esté.

SENYOR EUSEBI FB

Esta fotografía proviene de la página que algún admirador ha dedicado al señor Eusebi, en Facebook, (muchas gracias, al autor). El enlace es este:

http://www.facebook.com/pages/LEusebi/52721280780

MIMESTISMO

11/02/2010

MIMETIC - 3

LEE ESTO

11/02/2010

doble enrejado 4


Copia el enlace y lee el contenido de la página destino:

http://es.wikipedia.org/wiki/Para%C3%ADso_fiscal

No existe legislación internacional al respecto. Saca tus propias conclusiones.

Feudalismo económico del siglo XXI. Más claro, el agua.

SONNY TERRY Y BROWNIE McGHEE

5/02/2010

Sonny Terry (1911-1986) y Brownie McGhee (1915-1996) formaron pareja artística a lo largo de cuarenta años. El bluesman suele ser una figura en solitario, es un hecho, ya que los solistas de blues – en un porcentaje altísimo – evitan compartir el protagonismo.  La historia de este dúo está repleta de rasgos peculiares, poco frecuentes en la trayectoria de un músico de blues.

Terry y McGhee formaban una extraña pareja, dicho esto con todo el cariño. Sonny nació ciego de un ojo y por si eso fuera poco, tras una pelea, perdió la vision del otro. Brownie era cojo – aparatosamente, según se dice – desde la infancia. La imagen siempre me ha resultado cautivadora: dos músicos negros caminando por la calle; uno de ellos cojea aparatosamente mientras carga una guitarra en una mano y con la otra conduce a su compañero ciego. Es como la viva expresion de la debacle física compensada por el talento.

Terry fue un extraordinario armonicista de blues, con un estilo peculiar que entremezclaba el fraseo de la armónica, los aullidos y la melodía cantada. Era directo, claro y temperamental, con un sonido lleno, de los de a pleno pulmón.  Sus arranques en frases cortas que acaban en el registro agudo son demoledores.

Brownie McGhee había aprendido de su padre la técnica del fingerpicking de los Apalaches y a los diez años ya había abandonado el hogar paterno. Durante sus primeros años de joven artista sobrevivió trabajando en los espectáculos ambulantes, los conocidos Minstrels y Medicine shows. Con los años iba a convertirse en un buen cantante, además de en un compositor original. Sus melodías tienden a huir del color menor-blues y utiliza con inteligencia las terceras mayores del acorde, consiguiendo de ese modo una atmósfera con un matiz blanco que le distingue de sus contemporáneos. Un guitarrista con un tempo muy sólido y un gran sentido de la estructura, su estilo no evolucionó demasiado a lo largo del tiempo, pero sí se refinó. Era escueto, rotundo y poco dado a las florituras, muy eficiente sobre el escenario.

La combinación de estas dos formas de abordar la expression del blues tuvo enseguida una gran acogida, ya que por una parte Sonny Terry aportaba al dúo lo más genuino del blues y por otra Brownie McGhee afianzaba la estructura rítmico-armónica, con una aproximación muy moderna para la época. Solía tocar una Martin electrificada, con pastilla simple en la boca. Aunque no siempre, en algunas de sus primerizas canciones se intuye ya el tratamiento pop, mucho antes de que la palabra y el género existieran.

MIRAR AL ABISMO

2/02/2010

Sergéi Prokófiev (Ucrania, 1891 – 1953), sufrió el acoso del dirigismo cultural estalinista durante muchos años. Su música fue calificada por los censores como cacofónica, divagadora, autocomplaciente y poco realista. Los criterios estéticos ‘válidos’ se decidían por entonces en los despachos de la colosal burocracia soviética.

Visiones fugitivas es la mirada del compositor hacia el abismo. Prokófiev no sabe qué es, pero sabe que está ahí, que es algo poderoso de una profundidad vertiginosa, denso y nítido a la vez. Una evocación huidiza, que apenas permite entrever, invoca lo más profundo de nuestra intuición. Con o sin el permiso de Stalin, una pequeña obra maestra del informalismo al servicio de la evocación musical.

LA CINTA BLANCA – Michael Haneke – 2009

1/02/2010

LA CINTA BLANCA HANEKE 09

Una película que nos muestra el efecto devastador de la rigidez de los códigos morales cuando son impuestos y aceptados desde cualquier ámbito, el social, el familiar o el íntimo. La inteligencia y habilidad de Haneke consiguen atrapar la  escalofriante atmósfera emocional que inunda un pequeño pueblo de Austria, poco antes de la primera gran guerra.

Los personajes centrales son los depositarios de la autoridad moral, el pastor (la religión), el médico (la ciencia) y el barón (el privilegio de la jerarquía). Solo el maestro (el conocimiento que cuestiona) será capaz de desvelar el misterio. En la existencia de la pequeña comunidad, sumisa, rígida y triste, se va revelando una miseria vital desgarradora, que será finalmente responsable de los acontecimientos.

El cuestionamiento de la rigidez en la autoridad moral es el núcleo de esta película, ya que el esquema de la trama puede extrapolarse a gran escala. Las líneas maestras que dibujan el conflicto en una pequeña comunidad van a ser las mismas que darán lugar a la guerra del 14, y a su réplica, la del 40. Más allá de los grandes movimientos tectónicos que sacuden la historia está la biografía individual y con ella el territorio interior. Si ese territorio está minado o no, depende de cada cual. Una gran película.