LA CINTA BLANCA – Michael Haneke – 2009
Una película que nos muestra el efecto devastador de la rigidez de los códigos morales cuando son impuestos y aceptados desde cualquier ámbito, el social, el familiar o el íntimo. La inteligencia y habilidad de Haneke consiguen atrapar la escalofriante atmósfera emocional que inunda un pequeño pueblo de Austria, poco antes de la primera gran guerra.
Los personajes centrales son los depositarios de la autoridad moral, el pastor (la religión), el médico (la ciencia) y el barón (el privilegio de la jerarquía). Solo el maestro (el conocimiento que cuestiona) será capaz de desvelar el misterio. En la existencia de la pequeña comunidad, sumisa, rígida y triste, se va revelando una miseria vital desgarradora, que será finalmente responsable de los acontecimientos.
El cuestionamiento de la rigidez en la autoridad moral es el núcleo de esta película, ya que el esquema de la trama puede extrapolarse a gran escala. Las líneas maestras que dibujan el conflicto en una pequeña comunidad van a ser las mismas que darán lugar a la guerra del 14, y a su réplica, la del 40. Más allá de los grandes movimientos tectónicos que sacuden la historia está la biografía individual y con ella el territorio interior. Si ese territorio está minado o no, depende de cada cual. Una gran película.

