UNA GOTA DE AGUA
No sé por qué razon pero al salir a la terraza - después de unos días de lluvia borrica, antipática – me llama la atención una gota de agua que ha quedado atrapada sobre el pliegue de una hoja. Es una gota muy grande, esférica, cuya forma recuerda más al mercurio que al agua. Quizás sea eso lo que me ha sorprendido, esa forma esférica… tan grande…, no recuerdo haberla visto antes.
La manifestación de leyes de la naturaleza me sorprende, porque parece que hay algo instintivo en nuestro interior que nos empuja a extrapolarlas, ya sea de pequeño a grande o al revés. Esta fotografía está tomada a las 10:30 de la mañana y ahora son las 14:30. En todo ese tiempo no he podido racionalizar el porqué de la atracción que ha ejercido esa gota sobre mi. Así que me limitaré a describir el primer impacto, la primera impresón – no sé hasta qué punto racional – porque se dice que el primer impacto es el bueno.
Al observarla por un istante he perdido la noción del tiempo. Algo en mi imaginación me ha hecho retroceder en el tiempo millones de años. De pronto el planeta era solo un hervidero donde apenas se estaban gerenerando las formas de vida. Y en ese instante la gota de agua ha cobrado un significado rotundo, radical. Quién sabe qué está ocurriendo en el interior de la gota de agua, expuesta a la luz del sol, en este momento. Mientras tanto, hay como una voz invisible que parece estar diciéndote: “Están ocurriendo muchas cosas y yo no puedo verlas. Pero de algún modo sé que provengo de ahí”.

