EL CORTIJO DEL FRAILE
Construido a principios del siglo XVIII por los monjes dominicos almerienses, el Cortijo del fraile pasó a manos privadas en el XIX. Primero fue convento y más tarde cortijo.
Aunque desde afuera pueda parecer una construcción modesta, no lo es. En su interior podemos ver una gran proliferación de estancias, desde el humilde dormitorio hasta las despensas, pasando por los cobertizos, los pasillos, los patios interiores, pozos, caballerizas, etc.
En el año 1928 tuvieron lugar aquí los hechos que inspiraron ‘La casa de Bernarda Alba’. Lorca tomó como fuente de inspiración una historia real ocurrida entre estos muros.
Se filmaron aquí escenas de la película ‘El bueno, el feo y el malo’, así como otros muchos spaguetti western de los setenta. En verano, la aridez descarnada del paisaje recuerda los implacables desiertos mexicanos.
Sin embargo, una fuerte atracción surge de la aridez de la piedra desnuda, del secarral. La rotundidad mineral, con la solana y el aire ardiente, parecen remover un algo profundo, como una sensación ancestral que uno tuviera casi olvidada.





