Rafa Zaragoza - guitarrista

Rafa Zaragoza - foto

INTENSIDAD DEL ATAQUE DE PÚA

1/ 05/ 2007Rafa Zaragoza

PUAS 3 3

La mayor parte de los guitarristas acotumbramos a trabajar con unos ajustes de equipo – guitarra, pedales, ampli… – que determinan muy fuertemente la cantidad de sonido obtenido tras un ataque de púa. Dicho de otro modo, es muy frecuente atacar la cuerda con un ‘picado’ de púa estándar, que es aproximadamente el mismo para cada guitarrista. Pensamos en las notas, pensamos en las escalas, pensamos en el sonido, en el registro, en el color… pero no es tan frecuente que un guitarrista se detenga a pensar que su amplificador le permite un cierto rango de dinámicas, y menos que este hecho sea considerado como un recurso expresivo (no poco importante) del instrumento eléctrico.

Durante un concierto – directo – sufrí una avería en uno de esos momentos inoportunos a más no poder: era un pasaje en el que tenía que doblar la melodía del vibráfono con un registro de pastilla central. Era un unísono que pedía concentración, cuidado: el fragmento era delicado. Unos momentos antes de que llegara ese pasaje me di cuenta de que algo en amplificador estaba fallando, ya que por alguna razón me entregaba apenas un tercio del volumen que había ajustado al inicio del tema. Los reflejos van que vuelan en estas situaciones, de modo que alargué el brazo y subí al máster a 9, tirando además del control de volumen, que tenía asignado un poco de drive en la función pull. Para cuando quise regular el volumen de la guitarra el vibráfono ya había comenzado a tocar el tema, de modo que no tuve más remedio que entrar, sin saber si el ampli iba a responder con un bocinazo descomunal, desequilibrando, al menos mentáneamente, el sentido del tema. El puro instinto de supervivencia musical me dictó lo que debía hacer para evitar males mayores: “Roza las cuerdas con la mayor suavidad que te sea posible”. Así lo hice. Y para mi sorpresa salió del amplificador un sonido muy presente, pero natural, matizado y riquísimo (nada distorsionado), tanto, que el público de la sala dirigió automaticamente sus miradas hacia el ampli, como preguntándose ¿que es esto?

Al final del concierto algunos guitarristas se acercaron para preguntarme cómo había conseguido esa calidad de matiz, con qué pedales, si había usado ecualizadores, boosters, filtros, maximizers, etc… y les expliqué lo que había ocurrido: volumen a tope y ataque de cuerda como si la púa fuese una pluma. En ese concierto me di cuenta de que no estaba aprovechando el rango de dinámica que permitía mi ampli; sencillamente atacando la cuerda con distintas intensidades. Tendemos a pensar que el volumen sirve para fijar el nivel de presencia de la guitarra, pero no es solo eso. Los niveles de ataque de púa son también importantes.