MIXO-BEBOP
La primera elección de escala sobre el acorde de dominante es la Mixolidia, ya que es generada por el propio diatonismo de la tonalidad de referencia. Contiene el tritono que hace inconfundible al acorde de quinto grado. Una variante muy utilizada en el jazz es la llamada escala de bebop, en el fondo, una Mixolidia que contiene una nota de más, la séptima mayor.
Para el dominante G7, la escala sería: G, A, B, C, D, E, F, F#, G. Suele ser usada con más frecuencia en sentido descendente, partiendo de G, ya que el cromatismo entre G y E – cuatro notas – enfatiza el carácter magnético del acorde de dominante.
Por lo que respecta a su uso, es importante tener en cuenta un par de cosas: 1) el F# es nota de paso y no puede ser usada como nota de inicio ni destino de la frase, ya que es una séptima mayor del acorde, cuando el intervalo que define la calidad/función del acorde V es la b7. 2) C, la cuarta de G7, es nota a evitar.
El uso más frecuente de la Mixo-bebop, va más allá del acorde de G7, y suele escucharse a menudo sobre Dm7 (ii) y Bm7b5 (vii). La razón es fácil de entender, ya que los dos acordes pueden ser recalificados como ‘primos sanguíneos’ de G7. El Dm7 no es otra cosa que un acorde de G7 con una cuarta añadida, un 7sus4, pero sin tónica; el Bm7b5 es también un acorde de G7 disfrazado, sin tónica, ya que sus intervalos – entendidos como G – serían 3, b7, 9 y 5. Puesto que ambos son extensiones de G, la escala encaja perfectamente sobre ellos.
Para practicarla, procura que las notas de la cuatríada del acorde caigan sobre los tiempos del compás y las intermedias sobre los contratiempos. El cromatismo descendente sobre dominante transmite un efecto de tensión melódica musicalmente muy rica. Ten en cuenta que es una escala octáfona, no de siete notas, como las escalas diatónicas más frecuentes.
