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Astro

OTRA PERSPECTIVA

2/ 01/ 2008Rafa Zaragoza

El planeta Neptuno no fue descubierto hasta el año 1846, año en que Urbain Le Verrier indicó a los astrónomos el lugar del cielo por donde debía ser buscado. Es cierto que Le Verrier fue un matemático especializado en mecánica celeste, pero el destello primero que iba a permitir el descubrimiento de Neptuno fue al parecer de una simplicidad asombrosa. Puesto que el Sol y los planetas forman un sistema en equilibrio, debe existir una relación entre masas, distancias, fuerzas e interacciones para que esa forma de equilibrio tenga sentido. Le Verrier sumó las masas de los planetas conocidos en su época y acabó deduciendo que en el sistema solar había un hueco, faltaba algo. De esa sencilla deducción proviene el descubrimiento de Neptuno, de una suma que los astrónomos de la época habían olvidado revisar.

Uno de los problemas más serios de la especialización está precisamente en la pérdida de la perspectiva. El especialista conoce cada vez con más profundidad su mundo y es capaz de aplicar sobre él mecanismos de observación muy refinados. Pero a menudo olvida contemplarlo desde fuera, desde ese lugar donde solo la lógica y el sentido común más primarios pueden servir como referencia. Una excelente página web sobre esa forma de pensamiento transversal que analiza, además, las diversas manifestaciones de la creatividad:

http://www.creatividadeinnovacion.blogspot.com

PORTA 4

PERCIBIR LA MAGNITUD DEL ESPACIO

16/ 09/ 2006Rafa Zaragoza

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Un excelente profesor nos explicó en clase que el diámetro del Sol era de 1.400.000 Km. Unas dimensiones así se hacen dificilmente comprensibles para alguien que apenas se hace una idea de la distancia entre París y Barcelona (2.000 Km). Así se lo comenté a mi profe:

- No me da la cabeza para ‘entender’ esa magnitud.

Se quedó un momento pensando y respondió:

- De forma orientativa, ¿puedes imaginar la distancia entre la Tierra y la Luna como referencia?

- Creo que sí.

- Bien, pues si intentaras hacer pasar el Sol entre la Luna y la Tierra, no cabría. Para que el Sol pudiese pasar por entre ese espacio, la Luna habría de estar cuatro veces más lejos. ¿Entiendes ahora?

De un plumazo, ahí estaba, la diferencia entre ‘entender’ y ‘vivir lo entendido’.

Un buen profe puede cambiar una vida. Y enriquecer muchísimas. Del mismo modo, un mal (o mala) profe, puede arruinarlas.

INTRO-ASTRO

12/ 05/ 2006Rafa Zaragoza

A pesar de los espectaculares avances de los últimos tiempos, la Astronomía científica moderna es bastante reciente.

Tan solo unos quinientos años atrás, en 1543, aparece la primera aportación importante, que va a funcionar como la plataforma que sustente el futuro desarrollo de la Astronomía: Copérnico propone un modelo de sistema solar, heliocéntrico, formado por órbitas circulares concéntricas.

No deja de ser un modelo teórico de gran valentía, ya que tan solo unas décadas antes todavía existía la creencia de que más allá del estrecho de Gibraltar, en dirección al Atlántico, podía existir un abismo insondable donde las naves demasiado aventuradas podían acabar precipitándose. Solo habían transcurrido cuarenta y un años desde el descubrimiento de América.

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El modelo heliocéntrico es retomado por Tyco Brahe, sobre 1610, pero esta vez basado en una serie de observaciones muy precisas, incluso sorprendentes si tenemos en cuenta la precariedad de medios de la época. Brahe sabe que el modelo meramente circular dista mucho de ser el real y además descubre a través de la observación una notable cantidad de singularidades en la sincronía de los movimientos planetarios. Lo sabe porque lo ha observado. Pero para que sus observaciones puedan ser consideradas enteramente científicas se hace necesario dotarlas de un contenido matemático. De ese modo Brahe acude a Kepler, el más prestigioso matemático de la época, y a través de él se sistematizan y ordenan matemáticamente las primeras bases científicas sólidas del conocimiento de nuestro sistema solar. Con el tándem Brahe-Kepler se consigue ese segundo paso enorme para la Astronomía científica moderna. En gran parte gracias a ese conocimiento previo, Newton descubre y elabora la teoría de la gravitación universal.

Hasta 1838 no se consigue elaborar un método científico que permita medir el paralaje de las estrellas, su distancia con respecto al observador, las velocidades de traslación, etc. Friedrich Bessel (sí, el de los triángulos de Bessel) fue el primero en realizar esta tarea, más concretamente sobre la estrella 61-Cygni. El método era muy complejo y requería de un trabajo meticuloso y pesado, tanto, que en el año 1900 tan solo se conocían cien paralajes de estrellas cercanas. No obstante, gracias a las aportaciones de Bessel, el desplazamiento y la medición de las distancias estelares dejarían de ser un enigma para siempre.

VEO UNA LUZ

30/ 03/ 2006Rafa Zaragoza

CATS EYE NEBULAE

Aunque yo era de letras, tuve la suerte de estudiar algún año junto a compañeros que iban para físicos (algunos, incluso, llegaron a serlo). De no haber sido por ellos, no habría comprendido los fundamentos (por no decir la base a secas) de la teoría de la Relatividad. Y me fascinó, me quedé plegado ante el hecho de que la inteligencia de alguien hubiera podido llegar a alcanzar semejante nivel de profundidad. Física, Matemática, Mecánica cuántica, Astrofísica, Filosofía… y hasta poesía, todo en un mismo saco, convergía en una unidad de sentido que elevó (para mis entendederas) la figura de Einstein al nivel de un verdadero coloso del talento humano. Sigue siéndolo para mi.
Así que gracias a ellos, a mis colegas estudiantes de Física, me convertí en un aficionado
- dominguero, todo hay que decirlo – a la Astrofísica. Disfruto mucho con los avances en la materia que voy pillando, aquí y allá, si bien es cierto que en muchas ocasiones no entiendo ni papa (cosa que me cabrea bastante, para que negarlo).

Si eres aficionado a la Astrofísica, echa una ojeada con cuidado a la ilustración, verás como la simetría de un cuerpo celeste inmensamente energético parece estar dictando a nuestra intuición que se persigue un equilibrio en el reparto de fuerzas-energías. No necesitarás mucho tiempo para observar como se superponen dos formas muy parecidas a las de una caracola marina. convergiendo en el centro de la ilustración.
Si alguien hubiese diseñado esta imagen virtualmente creo que habría pensado para mis adentros: “No puede ser, es demasiado bonito para ser cierto”