‘LA ZANAHORIA GLORIA’
‘LA ZANAHORIA GLORIA’. O COMO EVITAR LA ENSEÑANZA TELEDIRIGIDA.
He de confesar que he tomado mi tiempo para poder organizar esta entrada. La historia es demasiado bonita y demasiado significativa como para liquidarla en media docena de líneas.
Santi González es profesor de piano de dos hermanas, de 12 y 6 años aproximadamente. La hermana mayor es aplicada, hace los deberes y responde a lo que sería el canon de una buena alumna. Con mucha diferencia, la pequeña Emma es como un cohete: no para quieta, se revuelca por el suelo, se aburre, se quita los calcetines en clase, revolotea, etc…, y sin embargo tiene una retentiva, una capacidad de comprensión y asimilación enormes. Emma ‘se entera más y capta mejor el sentido profundo de las cosas’ que su hermana mayor, aún haciendo el ganso sin parar.
Santi se da cuenta enseguida del potencial de Emma y la atrae para componer, con ella, una pequeña canción. Entre los dos crean una melodía graciosa, un poco juguetona, y la pequeña Emma se hace con ella de una forma muy rápida. No sé cuánto tiempo transcurrió entre una cosa y la otra, pero el caso es que Emma se descolgó con una letra para la canción que habían compuesto, juntos, el profe y la alumna.
La zanahoria Gloria y el cacahuete cohete,
van a la piscina, para bucear.
La primera vez que escuché este poema quedé impresionado, por la frescura, espontaneidad y carencia de prejuicios con ‘el sentido lógico’; mucho más, cuando supe que lo había escrito espontáneamente una niña de seis años. La idea literaria contiene mucho más de lo que aparenta, ya que sobre la estructura musical – muy sólida – discurre un silabeo que conduce la atención del que escucha hacia el absurdo más impredecible. El resultado, el contraste, es lo que sobredimensiona algo que en apariencia podría ser ‘infantil’, pero no lo es en absoluto: es muy maduro, ya que provoca la colisión entre la lógica – la melodía – y el sinsentido – el texto -, algo que poca gente puede hacer con ‘chispa’, con ese tipo de gracia natural no forzada.
La partitura:
El audio:
LA ZANAHORIA GLORIA Y EL CACAHUETE COHETE-2
Si este pequeño poema hubiese sido escrito en el siglo XVII, muy probablemente habría sido ninguneado como un sinsentido. De haber sido escrito a principios del siglo XX, a esto le llamarían dadaísmo. En el siglo XXI, cuando las leyes de la lógica y la ilógica se entrelazan cada vez con más frecuencia e intensidad, este poema bien podría ser cuántico: si el electrón es zurdo y todo cuanto existe ‘vibra’ antes que nada, ¿porqué no puede haber un cacahuete-cohete?
Parece claro que algo en el modelo educativo al uso no está funcionando como debería ser.
El profesor de piano de Emma, Santi, lo explica tal y como le previnieron:
“Entrad en una clase de niños de 5 años y pedidles que dibujen una casa. Luego, haced lo mismo con una clase de niños de 10 años y … asustaros. Cuando años después entré a trabajar en un colegio (estuve 5 años trabajando allí), hice la prueba y, efectivamente, me asusté:
La inmensa mayoría de los niños de 5 años hicieron casas distintas, algunos su piso, otros un edificio, un chalet… Los de 10 años (¡solo 10 años!) ya dibujaban en serie y a la perfección la casita con el tejadito, las dos ventanitas, el camino curvo, las montañas de fondo y el sol saliendo o poniéndose entre dos de ellas”.
¿Qué ha ocurrido entre los 5 y los 10 años? ¿Qué extraño mecanismo de ‘enseñanza’ ha vallado la atención, la estructura mental, la inteligencia y la creatividad del niño? Los otros caminos posibles, ¿son incorrectos, desechables, erróneos..? Algo ocurre y es bastante más serio de lo que parece.
Ramanujan, el tremendo matemático indú, no tenía estudios más allá de cuatro cosas del primer ciclo de enseñanza. Y precisamente porque su talento innato no fue direccionado realizó aportaciones muy originales, valiosísimas, dejando como legado un manuscrito con planteamientos y sugerencias que, aún hoy, siguen estudiándose en la alta matemática. Es otro caso de talento virgen, innato, que casi milagrosamente encontró una vía para no caer en el olvido, en el abismo del olvido eterno.
Información más completa sobre este coloso de la matemática, aquí (copia el enlace):
http://www.rafazaragoza.com/?s=Ramanujan
Con todo lo que hemos llegado a aprender y todavía nos queda mucho por desaprender.
Si tienes un pequeño y entiendes lo que has leído aquí, no permitas que te lo malogren.


